El chupinazo
Del 9 al 15 de agosto, Huesca se convierte en la capital aragonesa de la fiesta. Los edificios y los habitantes de la ciudad se tiñen de color verde y se impregnan del olor de la albahaca. Verde y albahaca son dos palabras, dos conceptos, dos símbolos fundamentales para sentir Huesca en sus Fiestas en honor de San Lorenzo. Se cuenta que, precisamente, esta hierba fue la utilizada para aromatizar el aire en el momento del sacrificio del Santo en la parrilla, en el año 258.
Días de luz y de fiesta en los que recorrer las calles de Huesca es sentir algo más. Es empaparse del ambiente de su Casco Antiguo; es embriagarse de emoción ante los danzantes; es contagiarse de la alegría de los peñistas, de sus gentes... San Lorenzo comienza y, un año más, será la fiesta de todos.
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