Y tras la tempestad, siempre llega la calma.
Después de estos dos días de agotadores bailes y de pasar calor, mucho calor, sobre todo el día de ayer, llega el momento del descanso y la relajación.
Todo ha ido a pedir de boca en las dos primeras actuaciones, realmente no se puede pedir más. Los nuevos lo han hecho a la perfección. Y qué decir de la emotiva despedida de nuestros compañeros, en especial de “Forti”. Fue verdaderamente emocionante ver como un tiarrón como él se derrumbaba fruto de la emoción y como todos sus compañeros acudíamos uno por uno a despedirnos de él.
Aun que “Fortico” no lo sabía, ayer se cumplían 80 años de la primera entrada de los Danzantes bailando en la Basílica de San Lorenzo y él pudo, gracias al que ha sido durante los últimos 10 u 11 años su pareja de baile, entrar bailando por última vez a la misma el día que se cumplía esta efeméride.
A partir de hoy y hasta la tarde del día 15 nos toca descansar y recuperarnos lo mejor posible de las sobrecargas de los gemelos y alguna posible torcedura de tobillo.
Los oscenses, ni que decir tiene, han acudido masivamente a arroparnos y disfrutar con nuestros bailes, tanto el día grande, como el día de ayer.
Por señalar algún pero, decir que el estado de algunas de las calles del recorrido de la procesión del día 10 estaban en un estado lamentable, y eso que habíamos indicado al ayuntamiento tal situación. En algunas de ellas ya era difícil mantenerse en pie, ¡como para danzar!.
Hoy será día de descanso, relajación y de poder disfrutar de nuestras familias y amigos mientras recuperamos las fuerzas y tomamos definitivamente el pulso a la Fiesta. Por otro lado a “nuestras mujeres” les queda la ardua tarea de ir preparando los trajes para la Ofrenda de Flores y Frutos al Santo.
Os dejo, me voy a disfrutar del vermú y los diferentes actos organizados por la Comisión de Fiestas
Uno de los veintisiete.
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